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Cosas de Mao
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Por Isaías Medina-Ferreira
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Don Poro y La Gacha (Tema adulto; lenguaje vulgar)Don Poro casi siempre andaba montado en su burra, “La Gacha”, pero cuando se le veía caminar, lo hacía erguido y rápido, como empinándose y dando saltitos. Tenía un verbo florido, pues según la leyenda era un hombre muy inteligente que según los “expertos del parque” había perdido el juicio por combinar el “estudio intenso con la falta de cuchara”.
Aunque nunca se detenía a sostener conversaciones, siempre contestaba las preguntas que le hacían los curiosos: “Don Poro, ¿qué es lo mejor de la vida?”, y con aire de profesor experto, “¡venirse y revenirse y re-revenirse!”, contestaba don Poro, con malicia.
En torno a la relación entre don Poro y La Gacha, en el pueblo se decía con morbosidad que ésta última era más que un medio de transporte para don Poro. Esto lo decían por la cantidad de elogios que don Poro siempre tenía en la punta de la lengua para su “carísima Gacha”, como solía llamarla. A la pregunta: “Don Poro, ¿cómo está la Gacha?”, don Poro contestaba muy orondo: “La Gacha está hipercauriflíticamente buena”. O si no: “La Gacha es la suma de mis catetos al cuadrado”. También: “La Gacha es como una boruga de Pepe [1] cuando el hambre pica”. O, “La Gacha es como un oasis en el desierto de mi vida estéril”. Era su apreciación que “los que compilaron la lista de las 7 maravillas del mundo nunca vieron el donaire y el salero de mi Gacha al caminar”.
Anotaciones: [1] Las borugas de Pepe fueron famosas. Don Pepe tenía su negocio en la calle Sánchez, entre la Duarte y la 27 de Febrero.
Isaias Medina Ferreira http://www.maovalverde.com/contact/isaias-medina-ferreira.html
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Isaías