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Barreras en el inicio del año escolar |
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Entre Compadres
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Por Ignacio Marquez
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Saludos mis apreciados compadres. Como siempre, agradezco su gentileza de leer esta columna. Esta vez les traigo otra de las prendas que estamos acostumbrados a ver en nuestro querido Mao: “un paro de docencias sin haberse iniciado el año escolar”.
La Secretaría de Educación anunció el inicio del nuevo año escolar para el día 21 de agosto, pero la filial Valverde de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) expresó oposición y dijo que las clases comenzarían el día 27, una semana después.
El gremio de los maestros alega una serie de dificultades en los planteles y exige la atención inmediata de las autoridades. Es verdad, los problemas del sector educativo y las promesas incumplidas por parte de las autoridades merecen una revisión profunda y decisiones oficiales firmes.
Pero, ¡caramba!, esas dificultades no deben ser obstáculos que impidan la apertura de la docencia. Respetamos la medida de la ADP, pero no la compartimos, porque esa actitud podría generar consecuencias negativas y los únicos sufridos serán los estudiantes.
Entendemos que el sindicato de los maestros del sector público tiene derecho a protestar, exigir mejorías y reclamar todo lo que considere necesario.
Lo que no entendemos y consideramos como un mal augurio, es la decisión de impedir que se inicie la docencia, sobre el alegato de la existencia de unos problemas que no son nuevos.
Los dirigentes de la ADP saben que las dificultades que afectan a las escuelas y liceos públicos de la provincia Valverde no se van a resolver en una semana.
Negarse a comenzar las clases en la fecha prevista es una inconsecuencia y podría interpretarse como un desafío, una demostración de fuerza que sólo perjudica a los estudiantes.
No hablo a favor de las autoridades educativas, sino en defensa de miles de niños y jóvenes anhelosos por recibir el pan de la enseñanza.
Uno mi voz a los reclamos que hace la Asociación de Profesores respecto a la necesidad de solucionar las dificultades que afectan al sector educación.
Las autoridades tienen el deber de escuchar y resolver los problemas, de trabajar para mejorar las condiciones de los centros educativos. Pero, por favor, en nombre de los estudiantes y padres de familias, no interrumpan las clases, no cierren las puertas al aprendizaje.
Ignacio Marquez http://www.maovalverde.com/contact/ignacio-marquez.html
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