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Saludos mis apreciados compadres.
Primero quiero agradecer a mis compadres Rafael, Domingo Espinal, Homerito y Amauris, por sus atinados comentarios acerca de mi pasado artículo basado en la intención que tienen algunos de organizar a grupos de haitianos indocumentados, para exigir prestaciones laborales en los campos agrícolas de la provincia Valverde.
Reitero que soy de los que piensa en que son seres humanos, con familias y con derechos que deben ser respetados.
Sin embargo, lo que opino es que tanto el tema haitiano como el de la pobreza, son asuntos muy complejos, y que los gobiernos dominicanos han sido irresponsables, por el mal manejo que han tenido y tienen al respecto.
Compadres, hablando de gobierno y de política, por aquí hace unos días que el Presidente Leonel Fernández anunció al país, entre otras cosas, la existencia de un excedente fiscal producto de la efectividad en el cobro de impuestos.
Informó el mandatario y lo resaltó como un logro más de su gestión, una rebaja significativa a los impuestos de los productos derivados del alcohol y el tabaco.
En cuanto a la intención de frenar la ola de desempleo que se ha desatado en el país, la medida está bien, pero si persiste la escasez de circulante y siguen aumentando de precio los productos de primera necesidad, mis compadres, “nos llevará nos quien nos trajo”.
Todo indica que bajarán las cervezas, el ron y los cigarrillos, pero no ocurrirá lo mismo con la leche, el arroz, los plátanos, los huevos y otros alimentos.
Mientras esto ocurre y es defendido por los acólitos del partido en el poder, en pueblos como el nuestro, hay lugares donde el hambre, el olvido y la miseria, reflejan el pálido rostro de la pobreza.
Miren la foto de esta señora.
Se trata de la no vidente Edita Castellanos, quien dice ser perredeísta desde que sacó su primera cédula para votar por Juan Bosch en el año 1962.
Además, es viuda de un reconocido militante de esa organización política y asegura no ha perdido nunca la oportunidad de respaldar a su Partido Revolucionario Dominicano.
Saben mis compadres cuál es el problema?, que esa anciana, viuda y ciega, hoy vive en la más extrema pobreza y los políticos sólo se acuerdan de ella en tiempos de elecciones.
Me confesó la pobre mujer, que en el Ayuntamiento, dirigido por perredeístas le daban una ayuda de 300 pesos y desde enero pasado, jamás ha vuelto a recibir un centavo.
La suspensión de esa ayuda afectó a otras personas en las mismas condiciones de la señora Edita Castellanos y en los próximos días, el cabildo maeño suspenderá otros aportes de carácter social que todavía está realizando.
Mis compadres, perdonen por publicar estas notas que deprimen, pero es que me entristece ver casos como el del señor José González.
Este pobre hombre se pasó la vida entera trabajando en los campos agrícolas de Mao y hoy “no tiene ni en que caerse muerto”. Vive de la caridad pública y en nuestras instituciones estatales, no aparece un padrino que se conduela de sus penurias.
Quizás los compadres que practican la política, así, sin ninguna sensibilidad humana, desconocen que hay un Dios de amor que en su momento les pasará factura.
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