| La sexualidad y los senos |
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| Hablemos de sexo | |
| Por Rosita Peralta | |
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Hola mis amigos en esta ocasión hablaremos sobre la sexualidad y los senos, un tema bastante controversial e interesante para todos nosotros. Las mamas femeninas han tenido diversos significados a lo largo de la historia. La llamada prehistoria dejó dispersas por muchas áreas del planeta millares de estatuillas representando mujeres desnudas, de llamativos y protuberantes senos, prominentes estómagos y rollizas nalgas. Estos adiposos cuerpos no eran el Play Boy de la prehistoria, eran símbolos de la posibilidad de la vida como un principio femenino ligado a la nutrición, a la fertilidad de la naturaleza, a la posibilidad de que la vida se de y la descendencia se logre. La famosa Artemisa efesia aparece cubierta de abejas, uvas, flores bellotas y de su pecho cuelgan más de 20 mamas. Esta es la última ola de adoración precristiana, inspirada en los misterios femeninos y muchas veces realizada en el interior de las casas, en sitios denominados “clandestinos”. Aunque en el judaísmo primitivo la fertilidad era tan importante como lo fuera en las religiones paganas, en el mundo bíblico hebreo lo que reciba el “pueblo de dios” será ya sólo por voluntad divina. Las mujeres aparecerán primordialmente como madres y si sus pechos no amamantan serán los “pechos pecaminosos” de los que hablaba el profeta Ezequiel y recibirán castigo: “beberás hasta las heces y te rasgarás los senos”. No obstante la lucha de la iglesia católica y sus fieles por mantener la relación entre senos y sagrada maternidad, en la segunda mitad del 1400 se inauguraría de manera oficial el pecho erótico, los senos como referencia al placer y campo de juegos del deseo masculino, con el cuadro de la amante de Carlos VII, rey de Francia, pintada como madonna, pero mostrando a una dama de la corte cuyo pecho se ofrecía como fruta para deleite del espectador y no para el niño que distraído se sienta en sus faldas. Desde ese momento, la moda fue resaltar los pechos de las damas y la tarea de predicadores y de los países protestantes fue condenarlo. En Inglaterra, Enrique IV se sentía ultrajado por esta moda y en algunos países protestantes, como Holanda, se dictan leyes para normar la vestimenta (los senos de las holandesas terminarán siendo el símbolo de la buena lactancia y por tanto de la armonía doméstica). En las cortes de París, Roma o Venecia se veneraba a los senos como parte de la nueva libertad sexual renacentista. En todas partes se expresaba la contienda entre pro senos y anti senos. Las mamas femeninas se convirtieron en un objeto más, que los hombres emprendedores tenían que conquistar arrancándolas de las manos de curas y predicadores, por no mencionar a las de las propias mujeres y de los niños, ya que en este nuevo juego erótico masculino, el dar de mamar volvía a salir del papel femenino, había que mantener senos sin deterioro, siempre firmes y deseables. Al principio se mantiene el ideal medioeval de senos pequeños, duros y blancos, pero en la medida que la erótica masculina se hizo más franca, el ideal se transforma en grandes, voluminosos y carnosos pechos. En Francia e Inglaterra se diseñan los corsés y corpiños de manera que forzaran los omóplatos hacia atrás y elevaran y proyectaran el pecho hacia delante con los pezones a punto de salir. En la medida de esa erótica varonil más franca, se expresará también el miedo masculino a los senos, cuyo máximo exponente fue Shakespeare, quien transforma la leche en hiel para que sus mujeres asesinen (Macbeth); que las castiga con frecuencia con heridas en el pecho (Romeo y Julieta, Antonio y Cleopatra) y que muestra al cuerpo femenino como una fortaleza a la que hay que conquistar y asolar (La Fierecilla Domada, La violación de Lucrecia). Los senos femeninos, despojados ahora de sus implicaciones religiosas, se habían convertido en flagrantes emblemas del deseo masculino. Los múltiples significados que tienen los senos en las distintas culturas y disciplinas de estudio, hacen que al intentar explicar la fuente de su erotismo, variadas opiniones surjan desde los más diversos campos de la sociedad. "El pecho de la mujer es parte importante del vínculo que se forma con el niño, es el primer objeto de amor, el que nutre, alimenta y satisface todas las necesidades", afirma la sicóloga Tamara Riquelme, de la Universidad Arcis. "La mujer es más retratada en la fotografía por sus senos y redondeces. Aquellos senos y redondeces, sociológicamente, hacen que el ser humano se cobije en ella desde el punto de vista materno y, luego, admiren a ese cuerpo desde el punto de vista de lo estético", afirma el fotógrafo Samuel Mena, docente de la Universidad Uniacc, al explicar por qué se retrata más la desnudez femenina que la masculina. Desde tiempos inmemoriales los senos femeninos están cargados de símbolos que estimulan la investigación de distintas disciplinas. Se les relaciona con la alimentación primaria, la maternidad protectora, como objeto artístico y, por cierto, con una alta función en la sexualidad. Desde otro punto de vista, la sicóloga Tamara Riquelme afirma que la atracción se produce de algo mucho más subconsciente. Afirma que, "los pechos son señales de fertilidad, así como caderas o labios. Ahora, esto está mucho más elaborado a nivel psíquico, no es algo consciente. No es que el hombre lo entienda de esa forma, sino que son señales beneficiosas para la reproducción humana". Dentro de la cultura matriarcal latinoamericana, no hay duda que la presencia de los pechos femeninos tienen una carga con múltiples significados: eróticos, estéticos, sicológicos, poéticos y culturales, desde cualquier punto de vista, son objeto de atención. El pecho de la mujer es parte importante del vínculo que se forma con el niño, es el primer objeto de amor, el que nutre, alimenta y satisface todas las necesidades. Más tarde, en la adultez, quedan restos que van a estar presente en la elección de pareja sexual. Por lo tanto, que un hombre busque una mujer con senos grandes podría estar relacionado de forma inconsciente con aquella primera mujer que fue la madre, en términos de lo placentero, lo que busca este hombre es el primer vínculo", enfatiza la profesional. Otra manera de entenderlo es de manera comunicacional. Para nadie es secreto que muchos productos son promocionados a través de la sobreutilización de la imagen femenina como gancho publicitario, lo que a su vez genera un par de efectos directos: la reacción masculina y la percepción femenina. "Se abusa bastante de los pechos femeninos. Los publicistas saben muy bien qué buscan los hombres y entienden lo que significan para ellos. El que aparezca una mujer en unA imagen publicitaria con unos pechos y caderas grandes, persigue que el hombre asimile la necesidad sexual con lo que evoca esta mujer en cuanto algún producto específico", señala la especialista. Añade que, "en la población que recibe esa información, la mujer que tiene pechos grandes pasa a ser un icono de belleza, que correspondería a lo que los hombres están buscando... según ese patrón publicitario. Por lo tanto, el mensaje es que las mujeres necesitan obtener pechos grandes para conquistar a un hombre. Y es eso lo que las lleva a implantes o modificación de sus pechos". Ese tema no es menor, por cuanto crea percepciones erróneas tanto en hombres como en mujeres. No se es más o mejor mujer si se poseen pechos más grandes. Las mujeres que se someten a cirugía para aumentar el tamaño de sus senos a menudo sienten mayor autoestima y una valoración más positiva de su vida sexual, según un estudio divulgado por la Universidad de Florida (UF). El estudio indica que, pese a que la cirugía de senos "no es una panacea" para mejorar la baja autoestima, "produce beneficios psicológicos". Hasta pronto… Rosita Peralta http://www.maovalverde.com/contact/rosita-peralta.html Comentarios (2)
![]() escrito por gabriel matias, noviembre 21, 2007
saludo doctora mi precente es para saver sy una mujer puede tener relaciones con su periodo menstrual gracias bay
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Añade que, "en la población que recibe esa información, la mujer que tiene pechos grandes pasa a ser un icono de belleza, que correspondería a lo que los hombres están buscando... según ese patrón publicitario. Por lo tanto, el mensaje es que las mujeres necesitan obtener pechos grandes para conquistar a un hombre. Y es eso lo que las lleva a implantes o modificación de sus pechos". Ese tema no es menor, por cuanto crea percepciones erróneas tanto en hombres como en mujeres. No se es más o mejor mujer si se poseen pechos más grandes. 
que haces cuando pasa eso como lo enfrentas y claro apesar de que estudio psicologia no se como actuar al momento, resulta demasiado ofensivo, por que no dejan de hacer ese tipo de comentarios los hombres ......