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Caballero ilustre, que vino al mundo el 14 de febrero de 1885. Eran sus dignos padres Francisco Madera y Juana Rodriguez, oriundos de la entonces naciente Villa de Santa Cruz de Mao y fundadores de la misma.
Hablar de esta familia en Mao, los Madera, es sinónimo de laboriosidad, heroismo y martirologio, pues practicamente todos sus miembros fueron de una u otra forma asediados, incluso algunos asesinados por la cruel tirania de Rafael Leonidas Trujillo Molina.
Sus hermanos eran: Ernestina, Ceferina, Lidia, Ismael, Rafael (Don Feso), Francisco Leovigildo (Don Panchito) asesinado vilmente por el sitrapa. Casado con Dona Emelinda Nunez (Dona Melo), fallecida e hija de otros maenos Anselmo Nunez y Francisca Rodriguez.
Sus hijos son: Venecia, Ecilda, Mercedes (Cheita), Maria Esther (Nena) y Gladys Madera V da. Crespo, aunque tuvo otros hijos que desconocemos. Sus estudios básicos fueron hechos en Santiago, y aunque era sastre, dedico parte de su vida a la agricultura. Desafecto al igual que sus otros parientes, a cualquier violacion de los derechos humanos, repudio la invasion de 1916 hecha por los EE.UU., en contra la dignidad dominicana, de modo que estaba imcuido de un nacionalismo a ultranza que dejo una imprenta indeleble en su corazon y cual tea imperecedera, una civica leccion a las generaciones venideras.
Para el, contemplar impivido a los 31 anos de edad el desgarrador y macabro escenario de la Barranquita, donde los invasores, en ventaja desigual masacraron 10 mejor de la juventud liniera, contemplar absorto los cadaveres de todos esos hermanos, parientes y amigos, sus primos hermanos Maximo Cabral y Agustin Cabral, todos adalides indiscutibles ~e nuestra estirpe procera, fue una prueba de fuego que tuvo que superar ~mpotente y con su corazon hecho pedazos. A todo esto, se sobrepuso y Junto a otros pocos pero valiosos maenos, procedio a recoger los restos humanos que quedaron mutilados despues de tan funesta hecatombe.
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Ojalá se anime y continúe su proceso de exposición de los grandes maeños, para de esa forma incentivar a nuestros jóvenes sobre esos grandes aportes que son perdurables en el tiempo.