| Un Mal Llamado Orgullo |
|
|
|
| Por Wendy Moronta | |
|
Se muestra de diferentes maneras. Si lo buscas dentro de ti, lo podras encontrar por todas partes. Pero no trates de utilizar ese descubrimiento para que no te lleves una mala imagen de ti mismo. El orgullo puede afectarte a ti mismo, a los tuyos. Una critica a tu vida misma puede revelar muchas áreas en la que el orgullo la ha empobrecido y te ha llevado por un camino equivocado. En muchas ocasiones he visto parejas de esposos en la que sostienen una coversación y él o ella interrumpe a su pareja y no escucha lo que le dice, como si sus propias opiniones fueran las únicas importantes y que son las únicas que deben tenerse en cuenta. Esto se da muy a menudo en muchos hogares. Esposos que pueden llegar a sus hogares a la hora que les de la gana, porque el no tiene que avisar que llegará tarde porque el hombre de la casa es él. Personas que no aceptan sus errores y no piden disculpa a sus semejantes solo por no querer aceptar que fue quien falló. Cuando queremos que las cosas se hagan nuestra manera y a en el tiempo en que queremos sin aceptar alguna excusa o sugerencia. Cuando tratamos a nuestros empleados, empleadas domesticas, conyugues o a un camarero como si fueran nuestros esclavos, muchas veces agredimos su dignidad siendo ellos merecedores de la misma. Cuando somos Arrogantes y disfrutamos diciendo NO con aires de mando, o tienes actitudes serviles ante ti, degradas a tus semejantes y te degradas a ti mismo. Todas estas son actitudes de un ser egocentrico. Cuando en nuestras oficinas nos sentimos reyes del imperio y tratamos mal a nuestros empleados sin respetar su integridad y profesionalidad. Etc. Hay un sin fin de ejemplos en los que el orgullo arropa nuestra existencia. En la medida en que actuemos de manera más humilde, sacando el orgullo de nuestras vidas, seremos un mejor ejemplo para nuestros hijos. Debemos pensar que en una gran parte de esos ejemplos los hijos son nuestros espectadores, y es entonces cuando van formando criterios de conducta. Debemos de cuidar nuestra forma de actuar, pués debemos pensar que pensaran los demás de tí o de mí. Cada vez que actuamos de forma humillante con nuestros semejantes estamos cayendo en el orgullo. Con estas actitudes no estas siendo un ser especial, querido por todos, te estas convirtiendo en un ser al que todos despreciaran por su forma de ser. La humildad es la virtud más hermosa que todo ser humano debe brindar, no dejes que el orgullo te convierta en un ser despreciable. Que Dios colme de bendiciones cada uno de sus hogares. Hasta la próxima Semana. Comentarios (3)
![]() escrito por henyer, junio 11, 2007
HolA Mi AmOrSoTe WeNdY :::: EsTuVo MuY bUeNa la CoLuMnA y EsPeRo Seguir LeYenDO MAS DE ti Bye LOVE' henyer
escrito por Isaías, junio 02, 2007
Wendy... muy acertado tu artículo. La arrogancia y el menosprecio a los demás que mencionas en tu artículo son casi como una subcultura entre nosotros. Creemos que el respeto sólo se logra si somos ogros. Lo que logramos siendo ogros es el amedrentamiento momentáneo del compañero o subordinado. Ese "miedo" ficticio crea resentimientos, alienta la hipocresía y la deslealtad que saldrán a la superficie a la menor provocación, pero nunca le granjearán a uno respeto. Como jefe, o persona, creo que no hay nada más valioso que ganarse el respeto de los demás. El respeto camina solo, no necesita de tu presencia física para lograr resultados positivos. El miedo sólo trabaja, si acaso, parcialmente.
escrito por A. Espinal, junio 02, 2007
Cuantas verdades dichas aqui Wendy, te felicito porque has dado en el clavo. Este es uno de los temas en los cuales los seres humanos deberiamos meditar mucho y tratar de ignorarlo para que seamos mejores personas y podamos tener un mejor mundo. Tratar a nuestros semejantes de igual y mostrarles respeto nos llevaria a tener una mejor vida, ser mejores personas y vivir la vida en paz y armonia.
Este mensaje lo voy a compartir con todos mis compañeros de trabajo porque creo que tenemos muchas debilidades en este aspecto y pienso que podriamos empezar a cambiar desde el mismo momento en que meditemos sobre estas hermosas palabras escritas aqui. Que DIOS te bendiga!! Amauris Espinal Escribir comentario
|






