| Los eternos olvidados |
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| Salud | |
| Por Felipe José Amaro | |
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La vida es un proceso de continua evolución, y comprende el más preciado de los dones de la Divinidad. En el transcurrir de su desarrollo evolutivo se presentan múltiples eventos que parecerían paradójicos, pero a medidas que leas este artículo iras reflexionando, más no para formarte un criterio impropio de los mismos, pero si que entran dentro de los ¿por qué? cotidianos y que al final quedan sin explicación aparente. Un dicho populis y a la vez una ley natura dice “que todo en la vida nace, crece, se reproduce y muere” y no hay nada más cierto. Que estamos hechos a imagen y semejanza de nuestro Creador, pero El es infinito, no ocupa tiempo ni espacio ni lugar, pues El es el tiempo, el espacio y el lugar. El se humano es finito y ocupa un tiempo, un espacio y un lugar determinado y limitado. Si entramos en la parte dogmática de la existencia, nuestra alma o espíritu, razón de nuestra estadía sobre la faz de la tierra se cree que es infinita tal cual lo describe la Sagrada Palabra, pero esto es imperceptible ante los ojos humanos y aunque es un dogma de fe no deja de estar en dudas por muchos y otros los afirman con tal categoría que certifican la reencarnación. Lo que si vemos y palpamos es que desde que somos una sola célula y nos conjugamos en el ovulo para crecer y multiplicarnos de forma exagerada, nos constituimos en la mayor expresión de la ingeniería genética, la persona humana en todas sus dimensiones, que por la gracia Divina recibe el aliento vital desde la unión antes mencionada y desde ahí ya se inicia el proceso de envejecimiento y por ende la aproximación a la muerte, a diario estamos muriendo tanto uni como pluricelularmente hasta que al final llega en su totalidad. El deseo de la mayoría de nuestros coterráneos y el propio sería, que nos quedemos, por siempre jamás, en las edades que más disfrutamos con muchas energías y deseos firmes de conquistas e idealización del éxito y nos preguntamos ¿por qué tiene que cumplirse siempre ese temeroso ciclo si el Hacedor nos mando a crecer y multiplicar, y de todas formas tenemos que envejecer y morir?. La realidad es que al envejecimiento del mundo occidental progresa a ritmo rápido, la generación del baby boom posterior a la Segunda Guerra Mundial, que comprende a uno de cada tres norteamericanos, está ahora en la madurez. Uno de cada cuatro norteamericanos tiene 50 años o más. Para el año 2025, 64 millones de norteamericanos tendrá más de 65 años (K. Warner, 2003). Esto nos da pié a pensar que estamos empezando a comprender las implicaciones del aumento de la población anciana (adultos mayores). Esto ha generado un boom en la universidades en iniciar desde el principio del siglo XXI el desarrollo de carreras profesionales que impliquen los quehaceres de la edad adulta como son: el matrimonio, la vida familiar, y el funcionamiento psicológico en la medida en que se ven afectados por la sociedad actual rápidamente cambiante se ha convertido en una cuestión clave. En la mayoría de los países Europeos la falta de mano de obra con la fuerza laboral necesaria para su creciente desarrollo se ha visto mermada por el estricto control de la natalidad que sus ciudadanos de hoy se han dado como consecuencia del nuevo ritmo de vida que se han dado, donde la primacía reina en el consumismo y la diversión desmesurada, que no dejan lugar para la crianza de los hijos, esto ha llevado a que la más alta taza poblacional se compongas de adultos mayores. Hasta ahora hemos visto como a nuestros envejecientes (RD) se le ha dispensado en un 65% un trato hogareño, pero con mucha precariedad en la calidad de su atención, por lo que los mismos se sienten discriminados y viven una vida con poca estima aunque estén bien alimentados ya que muchas veces se les trata como estorbo y que ya no componen nada dentro del núcleo familiar, cayendo en depresión y otras patologías de carácter emocional, que implica una disminución de la actividad inmunológica y se hacen reos de las enfermedades medioambientales precipitándolos a la muerte. Ante esta realidad irrefutable tenemos que reeducarnos en el trato de nuestros adultos mayores que han sido la fuente de la progenia, de nuestra formación integral, de nuestro sustento primario, del amor, de la compasión, de la tolerancia, entre muchas otras virtudes su generis de cada grupo o de sociedades en vías de la senilidad. En verdad son un tesoro que no hemos sabido explorar y mucho menos apreciar. La eterna interrogante de los jóvenes es ¿Qué me sucederá en la vejez? y ante hechos reales, pero que son desconocidos por ellos, dadas las limitaciones en las proyecciones mentales de los mismos, pues solo piensan en el momento, en su disfrute, sin preocupación por nada ni por nadie, solo en el bienestar subjetivo y actual y al no ver más allá, cuando están delante de un adulto mayor piensan que jamás llegaran a ser eso, pero mucho menos que en cualquier momento pueden morir, por lo que ni les gusta que se les toque ese tema.Tenemos que vivir nuestra juventud con un pensamiento realista de vida, y así poder proyectar nuestros propósitos futuristas con una mentalidad positiva, pero sin evadir una realidad impostergable que en algún momento nos ha de tocar. AMEMOS NUESTROS ABUELOS !Dr. Felipe J. Amaro G., MA.http://www.maovalverde.com/contact/felipe-jose-amaro-germosen.html Comentarios (4)
![]() escrito por Miguel de Jesus, octubre 10, 2007
Doctor me gusto su articulo,es una verdad la que manifiesta y que debemos de prepararnos,con la enteresa,y fortaleza que nos haga entender que aqui se acaba todo sin aquelo de que hasta luego porque nos veremos en la villa del señor,es interesante el apòrte que nos da....
escrito por Dr.juan polanco, octubre 05, 2007
los sicologos aconsejan a los padres la importancia de brindarle todo el afecto posible a sus hijos en el entendido de que hay padres que pretenden sustituir inconscientemente lo afectivo por el proveimiento de cosas materiales,esa misma situacion se verifica con nuestros envejecientes,se cree que con colmarlos de facilidades materiales se cumple con el deber de hijos bien agradecidos y es un error,pues ellos demandan muestras de afecto sincero en cantidades industriales.....los mayores y mejores meritos a ese ilustre medico,el Dr.Amaro.
escrito por `felipe, septiembre 18, 2007
GRACIAS AMAURIS POR TUS ALENTADORAS PALABRAS QUE NOS INSTAN A SEGUIR HUMILDEMENTE APORTANDO ALGO PARA NUESTROS CONGENERES. MUCHAS GRACIAS Y TU COMENTARIO ES MUY ACERTADO.
escrito por Amauris Espinal, septiembre 17, 2007
Dr Amaro,
Excelente articulo, yo como joven siempre me he hecho la misma pregunta y siento por dentro un gran vacio, pues no tengo respuesta y creo que usted ha tocado un tema muy interesante y en la cual nosotros los jovenes deberiamos meditar y educarnos con relacion a esto. Nuestros queridos familiares que ya esten en la etapa de la vejez o de camino, se merecen todo el cariño del mundo de parte nuestras, que no se sientan solo, debemos mostrarles cuan agradecidos estamos, pues cuando vinimos en este mundo requeriamos de muchas atenciones y cariños, cariños que fueron dados por aquellos que hoy dia estan en la etapa que usted ha tocado. Si usted puede hablar un poco mas sobre esto, buscar alternativas que nos ayuden a aprender como prepararnos para dicha etapa, porque yo se que muchos jovenes se han hecho la misma pregunta y muchas veces. Siga con su labor educativa a traves de nuestra pagina, usted es un orgullo maeño. Amauris Espinal Escribir comentario
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La eterna interrogante de los jóvenes es ¿Qué me sucederá en la vejez? y ante hechos reales, pero que son desconocidos por ellos, dadas las limitaciones en las proyecciones mentales de los mismos, pues solo piensan en el momento, en su disfrute, sin preocupación por nada ni por nadie, solo en el bienestar subjetivo y actual y al no ver más allá, cuando están delante de un adulto mayor piensan que jamás llegaran a ser eso, pero mucho menos que en cualquier momento pueden morir, por lo que ni les gusta que se les toque ese tema.