La carrera magisterial, cuarta parte PDF Imprimir E-Mail
Por Santiago A. Peña T.   
Durante 13 años mantuve una intensa actividad política en el PRD. Este tiempo, fue simultáneo a mi función como director de la Escuela Sibila. A propósito, vale señalar que en la escuela Sibila, también compartí con Gloria Belliard, Ivelisse Acevedo, Jhoany Guzmán, Alejandrina Simé, Samaria Pérez, Yoselín Bueno, Francia Serrata y Josefina Santos. En fin, mucha gente paso por la Escuela Sibila, incluso, personal que muchas veces, andaba de escuela en escuela, por el rechazo que se le hacia, sin embargo, allí eran bien recibidos y permanecían sin inconvenientes. El propósito que me llevó a la política, no se cumplió. Es por todos sabido lo ocurrido en las elecciones del 1994, y la forma como terminó el Doctor José Francisco Peña Gómez. En el 2000 el PRD llega al gobierno. Aun que parezca extraño, cuando me dediqué a la política, nunca pensé en posiciones que pudiera desempeñar en un posible gobierno del partido. Pero dadas las circunstancias, me vi en la obligación de pensar y decidir -antes de que me cogieran delante- sobre lo que en tanto tiempo no me había propuesto. Una nueva etapa se vislumbra en mi vida política, que trascendió a la vida profesional.

A pesar de mis estudios de Derecho, mi vida profesional desde jovenzuelo, se desenvolvió en el magisterio. Al momento de decidir una opción, no tuve que pensarlo mucho. Opté por permanecer dentro de mi área profesional de experiencia. Ante la propuesta que hago, prácticamente a unanimidad la dirección del partido decide recomendarme para ocupar la Dirección Regional de Educación. Aunque luego no faltaron los aspirantes que al margen de la disposición institucional diligenciaron ocupar la posición. La propuesta se hizo efectiva, el 28 de agosto del año 2000, soy juramentado como Director Regional de Educación.

Cuando se pasa a ocupar una posición de esa magnitud, dentro del área profesional en la que te has desenvuelto durante toda la vida, se siente una gran satisfacción, y se  despiertan muchas inquietudes, e ideas para poner en marcha. La gente que te conoce, y que ha trabajado contigo, y con las que te ha relacionado, dentro y fuera, y en lo político ni se diga, se te acerca, te felicita, te  desea lo mejor te ofrece apoyo; aunque esto para algunos, no sea mas que llenar una formalidad. De los compañeros de la escuela, que decir, se manifestaron  de manera colectiva, pública y privadamente. Sin que algunos dejaran de hacerlo de manera particular. Conservo  mensajes en las tarjetitas de los arreglos florales, por Ejemplo “…sabía que llegarías, por capaz, inteligente y sobre todo hombre de bien”, escrito por la profesora Juanita. “Al subir este nuevo peldaño tus compañeros de la escuela te deseamos… éxitos…”  Mi profesora Rita Peña y el profesor Víctor Ventura también dejaron su mensaje. Mi amiga y compañera de estudio Johanny Núñez del Colegio Los Querubines,  escribió “…este tu primer día de trabajo quiero estar presente, aun sea a través de las flores…desearte los mejores parabienes que de antemano vas a lograr por tus propios meritos. ¡Qué Dios te guíe siempre!”.  ¿Y cuántos más podría mencionar?

La precariedad en que siempre se ha desenvuelto la educación en el país, a pesar de que siempre de manera demagógica los gobiernos dicen  otorgarle prioridad, es harto conocida. Pero desde esta posición, uno piensa que se puede hacer mucho. La realidad, es que se puede hacer, pero no todo lo que se piensa. Se descubre, que uno se constituye en una pieza más del sistema. De todas maneras, se tiene la oportunidad de contribuir con el desarrollo de la educación, y de vivir una experiencia, que  enriquece en la vida profesional y personal. Durante la estadía al frente de la Regional de educación, recibí el apoyo de viejos amigos. Amigos viejos, que permanecieron a mi lado, ya que otros se alejaron y/o se convirtieron en opositores. Otros que llegaron producto de las circunstancias, que estuvieron durante el tiempo de ejercicio y luego desaparecieron. Sin embargo, también hubo  que llegaron y no obstante el cambio, me han permitido seguir cultivando su amistad.

El sistema educativo es complejo. Los aportes, innovaciones y cambios que se  hacen e introducen en el, se perciben en el tiempo, y muchas veces son disuadidos en el complejo interactuar de la diversidad de factores intrínsecos y extrínsecos que ejercen influencia en el mismo. Sin embargo, todo lo que se hace que pueda contribuir en la mejora de la educación ha de ser valorado, nunca ninguna gestión lo hará todo. Pero se puede decir, que una de las prácticas que mayor efecto negativo surten sobre la educación, es la falta de continuidad en las acciones que se emprenden, pues con  los cambios de gobierno, e incluso en un mismo gobierno cuando se cambia un funcionario, se introducen nuevos planes y proyectos, sin dar continuidad a los ya iniciados con anterioridad. A esto se agrega la introducida a partir del año 1996, con las degradaciones de personal técnico por razones exclusivamente políticas, situación que se continúa repitiendo cada 4 años. Por esta razón, a través de una carta-panfleto hecha pública (la cual, lamentablemente solo conservo de manera parcial), entre tantas barbaridades   me acusaron de “político enganchado a maestro”. Hubiese sido más aceptado si me hubieran llamado “maestro enganchado a político”. Los que hicieron la acusación, parecían no entender que los criterios tomados en cuenta para formularla, serian perfectamente aplicable a ellos mismos, con mayores razones.

De todas maneras quiero señalar algunas acciones que fueron de gran satisfacción para mí, durante los años de gestión al frente de la Regional de Educación. Lo primero es,  que tuvimos la oportunidad de constituir equipos de trabajo tanto en la instancia regional como en los Distritos Educativos, en los que tanto el personal técnico, directivo y administrativo, se constituyeron en pilares, sobre los que descansó la ardua labor desempeñada. Salvo el inconveniente presentado al principio en Mao, los equipos distritales encabezados por Pedro Celestino Rodríguez, Teófilo Valenzuela, Fausto Ramos, Rafael Blanco y Mateo Vargas desarrollaron una gran labor.  La gente que estuvo a mi lado en la oficina regional debo mencionar a Alejandrina Simé, Rafael Peña, Carlos Gómez, Juan José Toribio, Rita Peña, Rafael Lantigua y Ana Silvia Rodríguez. Además Francisco Arté, que revolucionó la educación artística en la regional, Fermín Hernández y  Flérida Núñez. También, Emilio Reyes (Milito/ El Don), Jose Luís Almonte, Carlos Juan Duran, entre otros.

El manejo de las relaciones con la Asociación Dominicana de Profesores, en sentido general fue siempre ameno, tanto a nivel de los Distritos, como de manera directa. Por su naturaleza, los más complejos en este sentido son los municipios de Mao y Esperanza. En ambos casos conté con dos excelentes maestros gestores, como son Pedro Rodríguez y Teófilo Valenzuela. Sin embargo, los reclamos, nunca faltaron, pero siempre estuvimos de frente, dispuestos a buscar soluciones. Nunca, ante las marchas, paros y piquetes, abandoné las oficinas. Las puertas siempre estuvieron abiertas. Abiertas de verdad, sin policías ni militares por el medio, a pesar de que siempre me manifestaron su deseo de colaborar ante cualquier llamado. En el último año o año y medio, las cosas fueron un poco diferente, como siempre ocurre cuando se acerca el final de los gobiernos. Las dificultades tuvieron mucho que ver con la politización de los reclamos, por parte de sectores que pretendían llegar al poder, y que en ese momento prácticamente controlaban la dirección del sindicato, los cuales se dedicaron a entorpecer  las acciones emprendidas y magnificar las debilidades.

Como decía, los logros que se evidencian con resultados en el campo educativo, son difíciles de cuantificar, de palpar y de atribuir a alguien en poco tiempo, a menos que no sean materiales. La rehabilitación y construcción de centros educativos, especialmente en Mao y Esperanza fue bastante notable. La escuela de Boca de Mao, el liceo de Pueblo Nuevo y la culminación del de Guatapanal son muestra de ello. La escuela de Sibila, la que por tantos años reclamé junto a la comunidad educativa, fue construida, teniendo la oportunidad de asistir al acto de inauguración y entrega, junto a la señora Vicepresidenta y Secretaria de Educación. En Esperanza, la escuela Central vieja, el Buen Samaritano, Batey I, Rehabilitación y ampliación del liceo Matías Ramón Mella, se pueden citar, entre otros. En fin, se puede hablar de la construcción y rehabilitación de mas 15 centros educativos, que comprender alrededor de 150 aulas. A esto se beben agregar los aportes del Programa de Mantenimiento Escolar aplicado a nivel Básico, a través del cual los Distritos educativos junto a las comunidades manejaron mas de dos millones y medio de pesos en diferentes partidas, para el mejoramiento de aulas.

En la próxima y última entrega  señalaré  otras acciones que fueron de gran satisfacción para mí, durante los años de gestión al frente de la Regional de Educación.

Santiago Peña
http://www.maovalverde.com/contact/santiago-pena.html

Comentarios (1)Add Comment
...
escrito por sarai vieyra acstillo, junio 22, 2008
soy universitaria de cuernavaca y realizo una investigacion que espero me pudan ayudar.
¿por que surgio el magisterio, cual es su proposito en que beneficia? ¿quien lorige, evalua? ¿quienes lo conforman,como influye?¿como se modifica el personal? ¿hay un grupo social que lo critique?¿que beneficios tangibles a obtenido?¿ cual es su funcion? ¿por que renovar los programas educativos con que finalidady pra que modificar lo modelos pedagogicos? ¿que hay sobre la politica educativa y la democracia educativa? ¿por que surgio la sep? ¿qiuenes dirigen la sep cumple las necesidades o espectativas?¿que beneficio trae socialmente?

Escribir comentario
quote
bold
italicize
underline
strike
url
image
quote
quote
Smiley
Smiley
Smiley
Smiley
Smiley
Smiley
Smiley
Smiley
Smiley
Smiley
Smiley
Smiley

busy