ago
30
2008
Today
El “Boom” de la literatura latinoamericana PDF Imprimir E-Mail
Por Isaías Medina-Ferreira   
Durante la década de 1960, y siguientes, hubo una explosión en la narrativa de los países latinoamericanos que se ha conocido como el “boom” de la literatura latinoamericana.

Casi simultáneamente se publicaron varias obras que los críticos calificaban de “auténticas”, sin trazos de la literatura francesa o norteamericana de las cuales se alimentaban, y cuyas técnicas y temática rompían con los patrones establecidos de la lucha entre hombre y naturaleza como fondo principal, que había sido hasta entonces, junto al regionalismo, la mayor preocupación de la narrativa latinoamericana. Por primera vez, según el decir de Naomi Lindstrom, la ficción latinoamericana “comenzó a asociarse con la imaginación, con la construcción narrativa innovadora y el tratamiento original del espacio y el tiempo de ficción”.

Nacía lo que se ha llegado a conocer como “realismo mágico”: lo fantástico ocurre en el mundo novelístico con la naturalidad que ocurren las cosas cotidianas. Antes del “boom”, la narrativa latinoamericana era considerada, en términos generales, banal e inconsecuente. Algunos nombres excepcionales se destacaban, entre ellos Miguel Ángel Asturias, Jorge Luís Borges y Alejo Carpentier.

Con los maestros del “boom”, Gabriel García Márquez (Colombia), Mario Vargas Llosa (Perú), Carlos Fuentes (Méjico), Julio Cortázar (Argentina), José Donoso (Chile) y Guillermo Cabrera Infante (Cuba), nacía una literatura más vibrante y más imaginativa. Todos tenían maestros comunes: Jorge Luís Borges, Juan Rulfo, Ernest Hemingway, Virginia Woolf, la literatura Rusa, Franz Kafka, Jean Paul Sartre, Horacio Quiroga, Juan Bosch, Gustave Flaubert, Albert Camus y William Faulkner.

Si bien el “boom” ha tenido muchos detractores, llegando incluso en un tiempo a ser considerado simple y llanamente como una propaganda bien montada de las editoriales para vender libros, no hay dudas que el tiempo se ha encargado de desmentir esto último y la calidad de esos autores, y la literatura que representan, ha ganado el respeto internacional que merece. Hoy existen innumerables premios como incentivo a la creatividad literaria, y todo se puede trazar hasta el “boom”.

Pero el “boom” tuvo un significado mayor. La reacción en cadena que desató en forma de actividad literaria, la cual se conserva hasta nuestros días, hizo obligatorio el estudio de las obras de otros autores, incluyendo a la literatura brasileña.

Críticos como Ernesto Volkening, Luís Harss, Mario Benedetti (autor destacado de ficciones y poesía, además), Julio Ortega y Emir Rodríguez Monegal, entre otros, hicieron un trabajo espléndido de investigación para ayudar al respecto. Y los mismos autores, por medio de entrevistas y ensayos, ayudaron en la comprensión de sus obras y las de sus colegas. Caso ilustrativo: el exhaustivo libro “García Márquez, Historia de un Deicidio”, que Vargas Llosa escribiera acerca del proceso creativo en la obra de García Márquez. Casi todo lo que leí en el primer tomo de las memorias del Gabo, “Vivir para contarla”, ya lo conocía a través de ese libro excelente de vargas Llosa.

Durante este período y los que le siguieron, las revistas y suplementos literarios florecieron en el continente y allende los mares. Uno de esos fenómenos de colaboración internacional fue la revista trimestral “Libre”. Publicada en Francia, bajo la dirección de Plinio Apuleyo Mendoza; su lista de más de treinta colaboradores por edición era un “quien es quien” de la literatura del momento. Aunque sólo sobrevivió durante cuatro números, fue, junto a la revista de Casa de las Américas, de Cuba, un foro importantísimo de difusión. Tengo la dicha de contar con tres de esos ejemplares de Libre, pues el cuarto, que tenía un importantísimo trabajo de Juan Bosch sobre los Panteras Negras estadounidenses, lo perdí en un tren en New York.

Las polémicas que se desataron fueron también un motor impulsor de actividad literaria de primer orden. Comenzó con la acusación que hiciera Miguel Ángel Asturias, premio Nóbel guatemalteco, a García Márquez, señalando que “Cien años de soledad” era un plagio de “La búsqueda de lo absoluto” del francés Honorato de Balzac. La polarización y el rompimiento de muchos escritores con la Revolución Cubana, por el encarcelamiento del poeta Heberto Padilla en la Isla, fue otro episodio de resonancia que agregó chispa a las letras del continente. Asimismo, fue importante la famosa polémica que sostuvo Oscar Collazos, de Colombia, con Julio Cortázar y Mario Vargas Llosa, recogida en el libro “Literatura en la Revolución y Revolución en la Literatura”.

Hoy los autores del “boom” han encanecido, y, como los maestros, otros han muerto. Pero su voz nunca ha callado y sus obras posteriores, en la mayoría de los casos, han sido tan excepcionales, como las que los elevó a la fama. Uno de ellos, García Márquez, ganó el Nóbel de literatura en 1982; dos de los que nos quedan, Vargas Llosa y Carlos Fuentes, han ganado todos los premios importantes de la literatura hispana y, junto a Ernesto Sábato, son candidatos perennes al Nóbel. Esperamos que lo ganen pronto, sobre todo Sábato que ya anda cerca de los 100. Gracias al “Boom”, la narrativa latinoamericana goza hoy del mismo respeto que ha gozado nuestra  poesía en la que hace tiempo se destacaban las figuras de Rubén Darío, César vallejo, Gabriela Mistral y Pablo Neruda, entre otros.

Comentarios (6)Add Comment
...
escrito por gabriel., mayo 01, 2008
disculpe quero saver como fue la poesia en el boom literario
...
escrito por Isaías, enero 11, 2008
Mariana... la literatura del boom surge espontánea, protagonizada por escritores latinoamericanos (descritos en el artículo), quienes se nutrieron de la literaura francesa, norteamericana, inglesa y universal. Entre los norteamericanos que más influenciaron a los autores del boom están William Faulkner, Ernest Hemingway y en menor escala Mark Twain y John Dos Passos. Entre los ingleses está Virginia Woolf y entre los franceses Gustave Flaubert, John Paul Sartre y Albert Camus.
Isaías
...
escrito por mariana, enero 10, 2008
quienes son los autores norteamericanos que iniciaron la literatura del boom????me urgeeeeeeeee
...
escrito por Isaías, mayo 15, 2007
Boom: Período de auge. Boom es palabra proveniente del inglés que ha sido aceptada por la Real Academia Española la cual la define así en su vigésima segunda edición (22), 2001: éxito o auge repentino de algo, especialmente de un libro. Y utiliza como ejemplo "El boom de la novela hispanoamericana".
...
escrito por mariano, mayo 15, 2007
smilies/angry.gifme arece malisimo por que no esplica que es el boom de la literatura norteamericana
...
escrito por Dionisio, mayo 11, 2007
Profesor, usted una vez escribió un artículo sobre la lectura y cuentos que usted consideraba memorables; también recuerdo un excelente artículo que escribió acerca de Pedro Henríquez Ureña, los cuales quisiera poder volver a leer. Podría volver a publicarlos?
Creo que hay una crisis en la literatura latinoamericana actual. Se están publicando muchos libros, pero no hay grandes figuras a la altura de las del Boom. Usted que cree?

Escribir comentario
quote
bold
italicize
underline
strike
url
image
quote
quote
Smiley
Smiley
Smiley
Smiley
Smiley
Smiley
Smiley
Smiley
Smiley
Smiley
Smiley
Smiley

busy