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20
2008
Today
Podremos parar el calentamiento global? PDF Imprimir E-Mail
Por Isaías Medina-Ferreira   
 El mensaje fue contundente: “El calentamiento global es real y es ocasionado por las actividades humanas… y si no actuamos con diligencia para corregir las causas, será imposible detener su avance, mucho menos darle marcha atrás”. El documento, subscrito por un escuadrón de prestigiosos científicos internacionales confirmaba lo que ya otros, entre ellos el difunto Carl Sagan, venían diciendo desde hace años, pero que los intereses especiales se habían encargado de tergiversar y diluir.

No se había secado aun la tinta del documento en el papel cuando ya los sectores de oposición estaban en su tarea de tratar de confundir al público y echar lodo al trabajo de los cientos de climatólogos, quienes aseguran con un 90% de certeza que el cambio climatológico es real y sus consecuencias seguirán haciéndose sentir por medio de tormentas violentas e inundaciones si los humanos no tomamos medidas tendentes a reducir la emisión de gases de invernadero a la atmósfera, de los cuales el dióxido de carbono, derivado de los carburantes que quemamos, es el principal y el peor contaminante.

En el pasado, entre las argucias usadas por los opositores para que no se conociera la verdad sobre el calentamiento global y sus efectos, estaba la excusa de “entre los mismos científicos hay contradicciones y nadie sabe a ciencia cierta si el cambio climático es en realidad producido por los humanos o si es algo natural y cíclico”. Develado el “misterio”, el papel primordial de la oposición es ahora desacreditar los hallazgos de los científicos, y, a manera de crear dudas, cuestionar la severidad del daño, las “verdaderas” causas y cuán perjudiciales serían las consecuencias del mismo. El objetivo es por supuesto crear confusión de manera que no haya consenso en la actitud del público para evitar que se constituya un frente mundial que exija legislación estricta para reducir la emisión del dióxido de carbono y otros gases de invernadero a la atmósfera.

Mientras la mayoría de los líderes mundiales ha estado consciente de que las actividades humanas son culpables en gran parte de los trastornos atmosféricos que contribuyen al calentamiento del globo, la mayor oposición a tomar medidas para reducir su efecto sigue viniendo precisamente del mayor trasgresor en materia de contaminación, los Estados Unidos. Si bien en este país la cantidad de ciudadanos que aceptan la realidad del calentamiento global va en aumento, sería una tontería subestimar la oposición la cual está compuesta por multinacionales súper ricas, entre ellas la petrolera Exxon-Mobil, que acaba de anunciar haber obtenido nada más ni nada menos que $39,500 millones de ganancias en 2006, un record en los anales de la compañía.

Otro de los poderosos opositores es el conservador American Enterprise Institute (Instituto de Empresas Americanas), el que está ofreciendo subvenciones de hasta US$10,000 a científicos que estén dispuestos a contradecir el método científico y las conclusiones del reporte. Tampoco debemos olvidar que la administración Bush ha jugado un papel estelar en toda esta guerra de oposición a tomar el calentamiento global con seriedad y esta vez no será la excepción, pues mientras la Casa Blanca aplaudía el reporte, por otro lado se negaba a cooperar para tomar medidas de protección ambiental, con tal de no disgustar a sus socios en las multinacionales que odian las regulaciones que puedan interferir con el apetito salvaje de su avaricia y afectar sus cuantiosas ganancias. Para estos últimos, si se pudiera volver a los tiempos del viejo Oeste, en que perro comía perro, mucho mejor.

La oposición es no sólo afluente e insensible, también es bulliciosa; comenzando con la maquinaria de la extrema derecha republicana, generalmente ligada a la producción energética, la transportación y otras industrias relacionadas—las cuales están entre las más sucias y contaminadoras—, quienes en su desesperación ya han comenzado a echar mano de la manoseada acusación de que el reporte es una “conspiración de los liberales” para destruir la economía de libre empresa. Las “bocinas” de la radio hablada, casi todos de derecha y deshonestos, es otro de los recursos que seguirán utilizando para tratar de confundir a los incautos de manera que éstos no hagan caso al reporte e ignoren sus alertas, y así el tema eventualmente pase a las páginas interiores de los periódicos y muera lentamente de inanición. Eso no podemos permitirlo.

La humanidad tiene un gran reto por delante: Nuestro planeta está en peligro de convertirse en uno más de los planetas muertos víctima del dióxido de carbono. Eso no podemos permitirlo; debemos cuidarlo y defenderlo; no podemos cruzarnos de brazos y dejar que intereses malsanos lo sigan matando. Si no, ¿para dónde emigramos? Sin opciones válidas, inexorablemente moriríamos con el planeta.

Estamos en guerra contra la avaricia y los intereses nefastos de un grupo enfermizo que por no perjudicar sus ganancias inmediatas, con todo lo ilógico que ello resulta, son capaces de envenenarse ellos, a sus familiares y a toda la humanidad. ¿Cómo podemos ser pasivos con la sinrazón? Ha llegado la hora de ser activos en todos los rincones del mundo y apoyar las medidas tendientes a proteger el medio ambiente; nuestro medio ambiente… el hábitat de todos.

El autor es maeño. Es diplomado en ingeniería electrónica y profesor de Matemáticas en Gibbs College y de electrónica industrial en ITT Technical Institute, de Boston, Massachusetts. Su hobby es la escritura.

Comentarios (1)Add Comment
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escrito por jose antonio, junio 13, 2008
hola a mi me encanta que la gente se de cuentas del gran problema que tenemos encima que poco a poco va a ser peor pero por que no reciclamos, gastamos menos agua, compramos focos que gasten menos energia, carros a fuerza solar etc

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