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Darío Gómez, el senador que no vale nada |
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Un Momentito
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Por Miguel de Jesus Rodriguez
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Conocí, por la diplomada Diana Mármol a Darío Gómez, en las actividades del instituto para el desarrollo del noroeste (INDENOR), advirtiendo su don de gente extraordinario. El 11 de Diciembre del 2001, un grupo de sinvergüenzas lo hirieron mortalmente, 3 días después, el senador de la provincia Santiago Rodríguez cerraba para siempre sus ojos, hoy uno de sus verdugos pide oportunidad. Domingo Minaya el (mago), en una acto de magia quiere borrar todo ,para reducir 30 años y criar a sus 9 hijos, dice tener 43 años y al salir seria un anciano, que solo mató por falta de dinero. Les hacían falta unos chelitos y decidieron terminar a tiros aquel encuentro navideño, ¿cuantas cosas nos faltarán por escuchar?, parece que el mago, mató el puerquito de noche buena. El propio (PRD) su partido en el poder, nada hizo para esclarecer ese horrendo crimen, nunca se supo quien dio la orden para que esos asesinos salieran de la cárcel donde cumplían condena. Mataron en la cárcel el 15 de Azua a Carlos Manuel Alfonseca (Carlos collares) de quien se dijo fue el contacto, la misma suerte corrió Carlos Everst fournier, asesino confeso de la era Trujillista. Quien afirmo se le ofreció un millón de pesos para ejecutar al senador, días antes de que lo mataran hablé con Fournier, me dijo que tenia un informe con los nombres, de los involucrados, pero las balas del poder no lo permitieron. La cámara penal de la Suprema Corte de Justicia en sentencia del 16 de septiembre del 2005, ratificó los 30 años con la autoridad de la cosa irrevocablemente juzgada, es decir sin más nada que hacer que cumplir sentencia. En esa noche oscura de amargura, Darío no pudo acercarse al altar de lo sagrado, con el aterrizaje de su proyecto del lavado, mucho menos bailar un bolero, recibiendo en los ojos de la amada una luz del cielo. Son pocos 30 años, para el que cegó la vida a Darío Gómez .Un poema de benedetti y una canción del Serrat le abrieron las puertas al paraíso oculto donde vivirá por sus lauros, eternamente.
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