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Máximo Muñoz, Héroe maeño que murió sin calle |
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Un Momentito
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Por Miguel de Jesus Rodriguez
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La gesta heroica “la Barranquita”, ultima demostración de valor del pueblo dominicano, dónde 80 patriotas de la Provincia Valverde, enfrentaron a 867 Marines Norteamericanos en la intervención de 1916. Entre esos valientes, estaba el cabo de nuestro glorioso Ejercito Nacional, máximo Muñoz a quien tuve la oportunidad de conocer en la postrimería de su vida, privilegio que me enorgullece. Manuel Rodríguez Bonilla, hombre de valor incalculable, que a puesto sus conocimientos al servicio de las mejores causas de la colectividad, me relató algo que ahora comparto en este momentito. Cuando en 1984, Máximo Muñoz recibía junto al combatiente Luis Disla, de manos del entonces presidente Salvador Jorge Blanco, la condecoración de la orden al merito de Duarte, Sánchez y Mella, nuestro Héroe pidió un deseo. Manuelo, le dijo al oído, que expresara antes de que el presidente se marchara lo que quería conseguir, y el con voz cansada y el peso de sus 90 años, susurro,”ver mi nombre puesto a una calle de Mao”. No pidió una casa, ni un apartartamento, ese titán de la patria, cuyo nivel de merito es el mismo de los trinitarios y restauradores de la Republica, solo quería no morir sin ese pequeño sueño. Don Máximo, hombre que empuñó un fusil, contra el Ejercito más poderoso del mundo, para evitar pisotearan el alma de Juan Pablo Duarte, no llegó a ver esa realidad, no obstante terminando su vida al morir a los 102 años. 25 años después de Rodríguez Bonilla, dar a conocer ese deseo, con su insistencia en cada gestión municipal, aún las generaciones pasadas y actuales, no han podido ver su nombre en una calle de Mao. Hoy Manuelo llora y debemos llorar con el, por ser parte de una generación que no supo complacer el deseo manifiesto de nuestro Héroe nacional, él dio mucho, solo pedía un poquito. Esperemos que ante de finalizar esta gestión municipal, podamos pasearnos, por la calle Máximo Muñoz y pagar esa deuda a doña Juana Muñoz (su hija) y toda su familia, los cuales constituyen un ejemplo de honestidad y trabajo.
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